miércoles, 23 de junio de 2010

La innovación como eje clave del desarrollo local

La innovación como eje clave del desarrollo local.
Análisis- Resumen
El proceso de globalización, ha generado que las organizaciones se avoquen a tomar decisiones de inversión y diseñen nuevas estrategias que les permitan introducir innovaciones dentro del sistema productivo, en los procesos, mejoramiento o introducción de productos, así como cambios significativos desde el punto de vista organizacional y de comercialización. Lo cual, representa importantes esfuerzos para aumentar la rentabilidad de las inversiones, al incrementar su productividad y lograr un mejor posicionamiento en el mercado. Este proceso además, ha acentuado la búsqueda de nichos de mercado y la generación de productos y servicios que posean atributos diferenciadores con base en la calidad y nuevos usos.

Es por ello, la importancia de la innovación, ya que constituye una de las fuerzas motoras del desarrollo a escala global y local, siendo fundamental las estrategias que adopten las organizaciones para adquirir competencias tecnológicas e innovadoras en general, en interacción con los demás actores involucrados a fin de mejorar las desigualdades territoriales.

Entendiendo innovación como: “la introducción de un nuevo, o significativamente mejorado, producto (bien o servicio), de un proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo, en las prácticas internas de la empresa, la organización del lugar de trabajo o las relaciones exteriores”.

La innovación es un proceso que implica acceder a conocimientos y, a partir de esto, construir habilidades. En este sentido, la innovación de bienes y servicios, de procesos, de organización y de comercialización ha adquirido relevancia como elementos diferenciales de las empresas que operan en el territorio, con base en criterios de calidad y nuevos usos de los productos y servicios con la finalidad de captar necesidades insatisfechas de los consumidores y nuevos nichos de mercado, apuntando a conseguir mayores niveles de competitividad.

Con este proceso, la organización logra conseguir en muchos casos una ventaja competitiva con respecto a sus competidores, ya que, presenta una condición que le permite generar un valor añadido superior con respecto a sus rivales, consiguiendo así, el dominio y control de una característica, habilidad, recurso o conocimiento que incrementa su eficiencia y le permite distanciarse de la competencia.

Para ser más competitiva, la empresa puede recurrir a una mejor gestión financiera, una mayor capacidad innovadora en materia de nuevos productos y procesos, lograr un incremento de la productividad de la mano de obra y del capital con respecto a sus competidores, reducir los costos de transacción, alcanzar una mayor integración vertical, entre otros.
Es interesante saber, que el progreso tecnológico es una condición necesaria aunque no suficiente del desarrollo, dado que éste involucra además otros cambios estructurales significativos en los ámbitos económico, social, político, cultural, demográfico, ambiental, entre otros; destacando que también debe tomarse en cuenta el desarrollo humano, esto es tratar de mejorar la calidad de vida de la población y aminorar las desigualdades territoriales.

Considerando las ideas expuestas, una organización puede poner en práctica una serie de innovaciones, con el propósito de aumentar su productividad y alcanzar y/o mejorar su posición en el mercado.





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